Despertando la Conciencia: Reflexiones sobre el Propósito de la Vida

En el recorrido de nuestra existencia, nos encontramos constantemente con preguntas que nos desafían a reflexionar sobre nuestro propósito y significado en este mundo. Como Licenciado en Psicología, he dedicado mucho tiempo a explorar estas interrogantes, y hoy quiero compartir algunas reflexiones que han surgido en mi viaje.

Mi nombre es Alejandro Bautista, y en los últimos meses, he dedicado gran parte de mi tiempo a reflexionar sobre mi vida y mis metas. Una pregunta en particular ha resonado en mi mente con persistencia: “¿Qué lamentaría no haber hecho si mañana fuera mi último día en este mundo?”

Esta pregunta, lejos de ser un simple ejercicio mental, nos invita a explorar nuestros deseos más profundos y nuestras aspiraciones más auténticas. Nos lleva a cuestionar nuestras elecciones y acciones diarias, y nos desafía a vivir con intención y propósito.

En este viaje de autorreflexión, he llegado a la conclusión de que el propósito más significativo que puedo elegir es el de despertar la conciencia en las personas. La conciencia, en su esencia más pura, es el camino hacia la responsabilidad. Cuando somos conscientes de nuestras acciones, tomamos las riendas de nuestra vida y nos hacemos responsables de nuestros actos.

Es importante entender que la conciencia va más allá de simplemente estar despiertos y alertas. Se trata de estar presentes en cada momento, de ser conscientes de nuestras emociones, pensamientos y acciones, y de cómo estas afectan a nosotros mismos y a los demás. La conciencia nos brinda la oportunidad de crecer, aprender y evolucionar como seres humanos.

“¿Qué lamentaría no haber hecho si mañana fuera mi último día en este mundo?” está relacionado con el concepto de “momento mori” y tiene sus raíces en la filosofía y la literatura antiguas, especialmente en la tradición estoica y en el arte medieval y renacentista. La frase latina “momento mori” se traduce como “recuerda que morirás” o “recuerda tu mortalidad”. Este recordatorio se utiliza para instar a las personas a reflexionar sobre la naturaleza transitoria de la vida y la inevitabilidad de la muerte.

En la filosofía estoica, el “momento mori” se consideraba una herramienta para cultivar la sabiduría y la virtud. Los estoicos creían que al recordar nuestra propia mortalidad, podíamos desarrollar una apreciación más profunda de la vida y vivir de acuerdo con nuestros valores más elevados. Al reconocer la fragilidad de la existencia, nos volvemos más conscientes de la importancia de cada momento y de la necesidad de vivir con propósito y significado.

En el arte medieval y renacentista, el “momento mori” se representaba a menudo a través de imágenes de esqueletos, relojes de arena y otros símbolos de la muerte. Estas representaciones visuales recordaban a los espectadores la inevitabilidad de la muerte y la necesidad de prepararse espiritualmente para el más allá.

Entonces, ¿qué podemos hacer con el concepto de “momento mori”? En lugar de temer a la muerte o negar su realidad, podemos utilizar este recordatorio como una herramienta para vivir más plenamente en el presente. Aquí hay algunas formas de incorporar el “momento mori” en nuestras vidas:

  1. Practicar la gratitud: Al recordar nuestra propia mortalidad, podemos cultivar un sentido de gratitud por cada día que se nos ha dado. Apreciar las pequeñas alegrías de la vida y las relaciones significativas se vuelve aún más importante cuando reconocemos que nuestra existencia es finita.
  2. Vivir con propósito: Reflexionar sobre nuestra propia mortalidad puede ayudarnos a clarificar nuestros valores y prioridades en la vida. ¿Qué es lo que realmente importa para ti? ¿Cómo quieres pasar tu tiempo y energía? Al enfrentarnos a nuestra propia finitud, podemos tomar decisiones más alineadas con nuestros objetivos más profundos.
  3. Cultivar relaciones significativas: El “momento mori” nos recuerda la importancia de las relaciones humanas en nuestras vidas. Aprovecha el tiempo que tienes con tus seres queridos y cultiva conexiones significativas que trasciendan la muerte.
  4. Aceptar la impermanencia: Aceptar la realidad de la muerte nos permite abrazar la impermanencia de la vida. En lugar de aferrarnos a las cosas materiales o apegarnos a las experiencias pasadas, podemos aprender a soltar y vivir en el momento presente.

En resumen, el “momento mori” es un recordatorio poderoso de la naturaleza transitoria de la vida. Al reflexionar sobre nuestra propia mortalidad, podemos vivir con más gratitud, propósito y aceptación, creando así una vida más significativa y satisfactoria.

Entonces, te pregunto a ti, querido lector: ¿Cuál es tu elección? ¿Te unes al camino de la conciencia y la responsabilidad, o prefieres seguir viviendo en la inconsciencia?

Quiero agradecerte por estar aquí y por reflexionar junto a mí. No importa cuál sea tu respuesta, te invito a considerar el poder transformador de la conciencia en tu vida y en el mundo que te rodea. Juntos, podemos despertar y crear un futuro más consciente y lleno de significado.

Mi propósito:


Alejandro

Estudié la Licenciatura de Psicología en la Universidad de Málaga, siempre me ha intrigado el comportamiento humano y el desarrollo personal, en busca constante de la felicidad y de mejorar como personas. No todo es "mente", estamos aquí con este sustrato físico al que llamamos cuerpo, por eso también me he dedicado al deporte, llegando ha hacer carreras de ultradistancia, maratones y algún que otro Ironman.

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